Dirección de Correo, T. Gismera Velasco: atienzadelosjuglares@gmail.com

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domingo, 11 de agosto de 2013

LA ISABELA: TUS DOS PESETAS



LA ISABELA: TUS DOS PESETAS

   En el pintoresco balneario de La Isabela. cercano a la villa de Sacedón, se cometió el miércoles 30 de agosto un horrible asesinato del que fue víctima un desgraciado pastor en el preciso instante de hallarse durmiendo a la puerta de una paridera, situada a extramuros de aquella localidad.
   El autor de tan tremendo delito fue un pastor de 19 años llamado Antonio B L, natural de Jabalera (Cuenca) y vecino de Santa María de Poyos.
   Antonio tenía resentimientos antiguos con su compañero de oficio, Basilio O S A., de 35 años y vecino de Sacedón.
   Al encontrarlo durmiendo el día referido, concibió la incalificable salvajada de arrojar sobre el vientre de Basilio una piedra de unos 30 kilos, propósito que realizó con gran violencia, y después de cometida semejante felonía, salió huyendo de aquellos sitios.
   El desgraciado Basilio, con grandísimo trabajo, pues su estado era de suma gravedad, pudo llegar al domicilio del vecino de La Isabela, Clemente E, donde llegó al poco tiempo el médico D. Juan José Muela, quien veraneaba en aquel balneario.
   El mencionado doctor diagnosticó que el lesionado padecía una peritonitis producida por el golpe recibido, manifestando que su estado era gravísimo y que debían administrarle los últimos sacramentos a la mayor brevedad.
   Basilio  pudo declarar quien había sido su agresor pues al recibir el golpe le vio huir hacía las márgenes del Guadiela, y a las tres horas dejó de existir, quejándose de horribles dolores.
   La Guardia civil se puso inmediatamente en movimiento siguiendo las indicaciones de algunos vecinos que habían visto huir al criminal, y después de dos horas de activas pesquisas fue apresado Antonio B en el bosque del balneario.
   Después de confesarse autor de tan horrible crimen, fue puesto a disposición del juez de primera instancia de Sacedón, quien ordenó su ingreso en aquella cárcel.
   El móvil de este crimen obedece a que el agresor debía a su víctima dos pesetas, y al reclamárselas Basilio, juró Antonio que ya se las pagaría.

Tomás Gismera Velasco