Dirección de Correo, T. Gismera Velasco: atienzadelosjuglares@gmail.com

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jueves, 22 de agosto de 2013

VALFERMOSO: LA DESAPARICIÓN DEL ALCALDE



 VALFERMOSO: LA DESAPARICIÓN DEL ALCALDE

Sucedió en Madrid, el 4 de julio de 1924.
Se trató de la desaparición del Alcalde de Valfermoso, cuando fue a sacar una importante cantidad de dinero del Banco de España.
   Todos pensaron en un secuestro, un asesinato, un robo… La realidad fue muy distinta. Dos mujeres lo encontraron en la calle y…

Así sucedió:
   Hace días se presentó una denuncia por un sacerdote acerca de la misteriosa desaparición del alcalde de Valfermoso de Tajuña, D, Mariano García y García. Como se afirmaba que el mencionado señor había desaparecido a raíz de haber hecho efectiva una importante cantidad, se pudo sospechar que hubiera sido víctima de un crimen, con objeto de apoderarse de la cantidad que había cobrado.
   La Policía, desde la presentación da la denuncia, no había cesado de practicar diligencias, y éstas han dado por resultado averiguar que el citado alcalde falleció en el Hospital Provincial el día 5 del actual; es decir, al día siguiente de ser presentada en el Juzgado de guardia la denuncia por su desaparición.
   Las circunstancias que rodean el suceso hacen sospechar que alguien haya podido incurrir en responsabilidad.
   He aquí lo ocurrido, según los informes que hemos adquirido:

   Las Investigaciones
   Los primeros pasos de la Policía fueron infructuosos, y por ello mismo las autoridades tenían el convencimiento de que la desaparición no la había motivado un acto criminal. Inclinábanse a pensar que estaría oculto por su voluntad en algún sitio, donde no costaría gran trabajo encontrarle.
   Sin embargo, el jefe de la primera brigada de Investigación General, Sr. Maqueda, practicaba todo género de investigaciones, y a esta labor se debe que hoy se haya descubierto lo ocurrido.
   En una Casa de Socorro el Sr. García se sintió enfermo el día 3. Al día siguiente, o sea el 4 del actual, fué asistido en la Casa de Socorro del distrito de Chamberí, donde ingresó sin habla y en alarmante estado. No se sabe cómo fué recogido y llevado al establecimiento, cosa que habrá que poner en claro; pero es de suponer que la Casa de Socorro cursaría los indispensables partes de haber sido asistido un enfermo, y es de suponer también que, a pesar del estado en que éste se hallaba, podrían identificarle, ya que llevaba la documentación necesaria.

El fallecimiento
   Una vez asistido en la Casa de Socorro, pasó el Sr. García al Hospital Provincial y ocupó la cama 2 de la sala 41, en tan grave estado, que a las siete de la tarde del día 5 falleció. La causa fué un ataque de uremia.
   En los bolsillos de sus ropas tenía el fallecido lo siguiente:
   Una cédula a nombre de Mariano García y García (la suya) y cédulas de su mujer y de sus hijos; un resguardo del Banco de España por valor de 35.000 pesetas y otro por valor de 3.000; recibos de la contribución, cartas, dos relojes, una licencia de caza y una peseta y cincuenta y cinco céntimos.
   No sabemos si el hospital daría cuenta a quien debe darla del fallecimiento del enfermo y de lo qué fué encontrado en sus ropas. El caso es que el cadáver del Sr. García quedó como no identificado.

   El denunciante estuvo en el hospital
   Don Ignacio Calvo, tío político del muerto, que fué quien presentó la denuncia y realizaba gestiones incesantes para descubrir el paradero de su sobrino, estuvo en el hospital a raíz de ocurrir el fallecimiento; en el benéfico establecimiento preguntó si había ingresado la persona que buscaba.
   Le respondieron que había un cadáver sin identificar y le mostraron una fotografía; pero el retrato era tan deficiente, que el sacerdote no reconoció a su sobrino.

   Como ha sido puesto en claro el suceso
   El Sr. Maqueda, enterado de que en el Hospital Provincial había sin identificar cadáveres de personas fallecidas recientemente, se presentó ayer mañana allí y pidió la relación de las defunciones con las circunstancias de cada una de ellas, y se encontró con la documentación que revelaba la muerte de D. Mariano García en el establecimiento. Allí estaban objetos que D. Mariano llevaba al fallecer y que hemos reseñado ya.

Lo que hay que aclarar
   Lo que ha ocurrido en este caso es verdaderamente inexplicable, y es preciso que por quien, corresponda se aclare cuanto ha pasado para determinar responsabilidades y sancionar la falta en quien la haya cometido.
   Es verdaderamente inaudito que en un establecimiento como el Hospital Provincia] haya podido ocurrir  un caso semejante, y ello indica, por lo menos, el más absoluto abandono.
   El Sr, García llevaba encima, como anteriormente decimos, toda su documentación personal, además da los resguardos de valores del Banco, objetos y metálico…
   D, Mariano García fué enterrado, sin que en los registros del Hospital Provincial figurase en nombre siquiera.
   Todo esto es muy raro, y aunque no sea más que por el buen nombre de un establecimiento de
la importancia del que se trata, es necesario que cuanto antes se aclare lo ocurrido.

Tomás Gismera Velasco