Dirección de Correo, T. Gismera Velasco: atienzadelosjuglares@gmail.com

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miércoles, 9 de octubre de 2013

VILLASECA DE HENARES: A PALOS CON LOS SEÑORITOS

VILLASECA DE HENARES: A PALOS CON LOS SEÑORITOS

   La noticia la tomamos, textual, tal y como se publicó en la prensa de la época:
   Hasta nosotros llegan noticias referentes a un lamentable suceso acaecido en Villaseca de Henares, pueblo del partido de Sigüenza, y una vez más hemos de protestar con todas las energías de nuestra alma acerca de la vergonzosa incultura en que se vive aún en muchos lugares, donde según frase feliz de un joven convecino nuestro, todavía quedan moros.
   En el mencionado pueblo encontrábase veraneando con su distinguida familia el acaudalado comerciante de la corte Señor Mamblona, quien organizó una fiesta familiar días pasados, a la que invitó entre otras personas de aquella localidad a varios jóvenes de Mandayona, entre los que se encontraban dos hijos del Médico D. Víctor Gil; tres de doña Ramona Sastre viuda de Hernando; el profesor de primera enseñanza y don Juan Roca, sobrino del rico comerciante de papel D. Juan Sastre.
   Cuando los citados jóvenes llegaron a la residencia del señor Mamblona dio comienzo el baile con que dicho señor obsequiaba a sus amistades, encontrándose allí lo más principal de Villaseca.
   A los pocos momentos presentáronse en la casa de referencia varios mozos de aquel pueblo, pretendiendo tomar parte en el baile, cosa a la que no accedió el Sr. Mamblona.
   Una vez terminada la fiesta, los jóvenes de Mandayona dispusiéronse a regresar a su pueblo y en las afueras de Villaseca, donde hallábanse apostados los mozos que no habían podido disfrutar del baile, se vieron súbitamente agredidos por estos quienes les dispararon varios tiros y pedradas.
   Los de Mandayona, que milagrosamente no habían recibido la menor herida, al recibir tan incalificable agresión emprendieron precipitada fuga viéndose precisados a vadear el río y llegando a Mandayona en la madrugada del lunes.
   Allí advirtieron la falta del joven don Juan Roca, causando su desaparición gran alarma en Mandayona, donde cuenta con generales simpatías.
   Inmediatamente salieron casi todos los vecinos del pueblo en busca del fugitivo y por ver si al vadear el río pudiera haber perecido ahogado, practicándose un detenido reconocimiento, sin que diese resultado.
   Cuando ya se desconfiaba de encontrarle, a las doce del día, presentóse en Mandayona el joven Juan Roca manifestando que en su aturdimiento ante tan salvaje agresión había ido a parar a la población de Castejón donde se había refugiado en la casa del Sr. Cura Párroco.
   Nos consta que la Guardia Civil viene trabajando con gran diligencia, no así alguna autoridad local interesada tal vez en que los autores de tal hecho no sean descubiertos.
   Acerca de este punto llamamos la atención del Sr. juez de primera instancia de Sigüenza, quien suponemos tendrá ya conocimiento del salvajismo relatado.
   El médico de Mandayona, D. Víctor Gil, padre de dos de los agredidos que llevaba más de 28 años prestando sus servicios en Villaseca, se nos dice que está dispuesto a renunciar a dicho cargo.
   El pueblo de Mandayona y las personas cultas de Villaseca se muestran indignadísimos ante los hechos que acabamos de relatar.
   Los hechos tuvieron lugar el 29 de septiembre de 1908. El juzgado de Sigüenza no pudo abrir causa, pues no hubo detenidos.

Tomás Gismera Velasco