Dirección de Correo, T. Gismera Velasco: atienzadelosjuglares@gmail.com

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sábado, 9 de noviembre de 2013

HERRERÍA: LAS TIERRAS DE LA DISCORDIA



    A 25 años de cárcel fue condenado Alejandro Lópezinos Hombrajados y dos de sus hijos en la última semana de enero de 1930; delito que habían cometido: asesinar a su sobrino y primo, por un asunto de tierras.

   Los hechos habían tenido lugar el 7 de junio de 1929 en las cercanías de Herrería, en el cruce con la carretera de Alcolea del Pinar, allí se encontraron Alejandro y sus hijos con Antonio Mimartínez y, una vez más, comenzaron la vieja discusión por los lindes de tierra, acusándose los unos a los otros de haber ocupado ilegalmente lo que no les pertenecía.

   Lo que en otras ocasiones se saldó con unas voces, o si acaso con unas amenazas, en esta ocasión llegó a más, pues Alejandro, decidido a terminar de una vez con todas la discusión, sacó una navaja y mientras los hijos sujetaban a Antonio, aquel lo cosió a navajazos dejándolo muerto en el mismo lugar.


   

    Los tres asesinos se dirigieron a casa y en ella se encerraron. Los vieron llegar los vecinos, cubiertos de sangre, quienes temieron lo peor, que se confirmó cuando alguien llegó anunciando el mal hallazgo del cadáver de Antonio Mimartínez, y sin muchas dudas, avisaron al juzgado, que en unión de la Guardia Civil los detuvo a los tres.

   Los actuarios de Molina hicieron el levantamiento del cadáver, y mientras al uno se lo llevaban al cementerio, los otros tres caminaban hacía la cárcel de Molina.

   El abogado Sr. Carrasco fue el abogado defensor, que nada logró en defensa de sus defendidos, si acaso aminorarles la pena en cinco años, pues en las conclusiones finales el fiscal pidió una condena de treinta años para cada uno de ellos, la misma que solicitó el acusador particular, D. Antonio Bernal.

   Herrería descansó con la condena, pues el pueblo, a pesar de que siempre temió que algo así pudiera pasar, nunca creyó que la realidad superase sus temores.

Tomás Gismera Velasco