Dirección de Correo, T. Gismera Velasco: atienzadelosjuglares@gmail.com

Dirección de Correo, T. Gismera Velasco: atienzadelosjuglares@gmail.com

jueves, 21 de noviembre de 2013

RIVA DE SAELICES: EL TÍO CORNETA



   Tenía fama de ser de gatillo flojo, puesto que usaba carabina y era guarda de monte y, como todos los guardas de monte, presumía de oficio.

   La noche del 11 de julio de 1899, regresando al pueblo, y a la altura de la Loma, encontró a unos cuantos pastores, supuso que andaban en lo de la caza ilegal, por lo que, echándose la carabina a la cara, les dio el alto. Los otros dijeron que nada tenían que esconder, aunque al Corneta, Francisco del Macastillo, le pareció que algún movimiento extraño hacían, por lo que sin encomendarse a Dios ni al diablo, efectuó un disparo de aviso.

   Alcanzó de lleno a Baltasar Samerrano Ramamiro, que cayó muerto en el acto. Baltasar era natural de Ablanque.

   Asustado Francisco  por lo que acababa de suceder, y antes de que los otros lo alcanzasen, corrió a Riva de Saelices, donde se entregó a la justicia, aduciendo que había realizado aquel disparo en defensa propia. No obstante ingresó en la cárcel de Cifuentes a la espera de juicio.

   Tuvo lugar el 2 de febrero de 1900, compareciendo acusado de homicidio, siendo defendido por don Tomás Bravo y Lecea.

   El Sr. Bravo y Lecea, docto en asuntos semejantes, llevó a cabo una alocución digna de un maestro, como la defensa, logrando que lo que en un principio fuese un  abuso de autoridad, se convirtiese, a los ojos de todos, en un ejercicio de cumplimiento de deber y defensa propia.

   La petición inicial de doce años y un día de reclusión y condena a costas, finalmente se saldó con una sentencia favorable para el tío Corneta, que fue declarado inocente por el jurado, saliendo del juzgado libre de todo compromiso.

   Tampoco se entretuvo mucho en deliberar, apenas media hora. Se conoce que tenían prisas.

Tomás Gismera Velasco