Dirección de Correo, T. Gismera Velasco: atienzadelosjuglares@gmail.com

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viernes, 1 de agosto de 2014

CAMPISÁBALOS: LOS ESCOPETEROS



LOS ESCOPETEROS DE CAMPISÁBALOS

   El 18 de octubre de 1854, cuando regresaba a casa por el camino de Atienza, salieron al encuentro de Francisco Márquetez, vecino de Campisábalos, dos hombres armados.

   No le dieron tiempo a pensar demasiado, ambos se encararon con nuestro buen hombre y al grito de: ¡la bolsa o la vida! lo despojaron de lo que llevaba, o mejor dicho, traía.

   Lo robado: una mula de seis cuartas de alzada, con un bulto en el lado derecho, como resultas de la rotura de una costilla; el pelo de la mula negro, como de cinco años de edad, un poco bragada, con cabezada de correa, atarrillo de esparto y otro de pellejo, un costal blanco de lienzo, otro de lana, unas alforjas, una carpeta, una faja azul, y dos monedas una de diecinueve reales y otra de veinte.

   Los asaltantes estuvieron rodando durante algún tiempo por la comarca, se trataba de dos tipos de unos 30 a 32 años de edad, armados de escopeta y trabuco, que nunca mostraba la cara, escondida detrás de un pañuelo de rayas.

   Fueron dos de los salteadores que más delitos cometieron por la zona, pero nunca les dieron alcance los civiles. Un día desaparecieron, y nunca más se supo.

   Y es que en la sierra de Atienza también hubo bandoleros, y bastantes.

   Tomás Gismera Velasco