Dirección de Correo, T. Gismera Velasco: atienzadelosjuglares@gmail.com

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domingo, 7 de septiembre de 2014

ALMADRONES: RAMAS DE CEREZO



La noticia la recogía el semanario Flores y Abejas del 3 de noviembre de 1907:

   “Entre 10 y 11 de la mañana del día 30 (de octubre), y en el sitio denominado Los Cabezuelos, término de Almadrones, el guarda jurado del mismo, Luis Mijayor, casado y natural de dicho pueblo, disparó un tiro de escopeta a la distancia de tres pasos sobre un pastor de dicha vecindad llamado Pedro Alcicalde, dejándole muerto.

   De las diligencias resulta que el infeliz pastor había cortado unas ramas de cerezo que entregó a su esposa, y al amonestarle el guarda de que le iba a poner la denuncia, trató aquel de agredirle con un cuchillo, viéndose este en la necesidad de defenderse.

   Una vez cometido el hecho se entregó a las autoridades, al igual que la escopeta”.


    Se le procesó por homicidio, a pesar de que la buena defensa del abogado Sr. Zabía logró que el jurado lo absolviese al considerar aquella muerte como de legítima defensa. Cosa que solía suceder con tantos guardas de montes y fincas que abusando de su cargo solía comportarse de forma un tanto despótica con sus propios vecinos. Lo que hoy llamaríamos abuso de autoridad.

   Podía haber acabado aquí la cosa, no obstante, a primeros de septiembre de 1927, veinte años después de aquello sucediese, Luis Mijayor continuaba con su escopeta, y con su cargo. Por las calles del pueblo se cruzó con la mujer de Lucio Alcicalde, hijo del difunto Pedro, y le dijo más de cuatro cosas, nada gratas. La mujer le respondió y Mijayo, sin pensarlo dos veces se echó la escopeta al hombro. Hubiera disparado, de no haberse interpuesto Lucio Alcicalde en el camino, a pesar de que su mujer resultó herida en la cabeza a consecuencia de uno de los golpes recibidos con la culata del arma en el fragor de la batalla.

   Se le siguió proceso por lesiones.

Tomás Gismera Velasco